Dos casos reales demuestran por qué seguir con gas, GLP, gasóleo y enfriadoras convencionales puede estar dañando la cuenta de resultados

Holiday Inn Express Leganés demuestra el impacto en retrofit ACS. Hotel Cádiz Bahía demuestra el efecto de una arquitectura energética integral en un complejo hotelero de alta demanda.
Hay decisiones que parecen prudentes, pero salen caras. En muchos hoteles, la renovación energética se retrasa porque “hay que estudiarlo más”, “no es el momento”, “esperamos una ayuda”, “lo vemos internamente”, “la caldera todavía funciona” o “no queremos complicarnos”.
Y sí: la caldera funciona. Pero mientras funciona, sigue consumiendo gas, GLP o gasóleo. Sigue generando inspecciones, mantenimiento, revisiones, medidas de seguridad, riesgo operativo y facturas cada mes.
La pregunta importante no es si la instalación actual funciona. La pregunta importante es:
¿Cuánto dinero pierde el hotel cada mes por seguir funcionando así?
Porque en energía térmica, no decidir también es decidir. Y muchas veces significa seguir pagando de más.
El problema no es solo el precio del gas
Muchos hoteles siguen mirando la energía como si todo dependiera del precio del kWh. Pero el coste real no está solo en la factura. Está en el sistema completo:
| Coste visible | Coste que muchas veces no se ve |
|---|---|
| Gas, GLP o gasóleo | Pérdidas de sistema |
| Electricidad de enfriadoras | Mantenimiento |
| Potencia contratada | Inspecciones |
| Agua caliente y climatización | Seguridad, ventilación y detección |
| Facturas mensuales | Horas internas del personal |
| Reparaciones | Riesgo regulatorio futuro |
Una caldera puede estar amortizada contablemente. Pero no amortiza el consumo. Durante toda su vida útil seguirá comprando combustible. Y cada mes que se mantiene una arquitectura energética ineficiente, el hotel sigue pagando una factura que podría ser menor.
En hoteles, la energía térmica ya no es un tema secundario
El agua caliente, la calefacción, el spa, las piscinas, la ventilación y el aire acondicionado afectan directamente al negocio.
- Si falla el ACS, hay reclamaciones.
- Si falla la climatización, hay quejas.
- Si el spa no funciona, se pierde servicio.
- Si la factura energética se dispara, baja el margen operativo.
Por eso la energía térmica ya no debería verse solo como un asunto de sala de máquinas. Es una decisión financiera. Y afecta directamente al resultado del hotel.
La desconfianza del director de hotel es lógica
Un director de hotel hace bien en desconfiar. Ha visto demasiadas promesas energéticas. Le han ofrecido fotovoltaicas “milagrosas” que luego se complican con legalizaciones, cubiertas, vertidos, permisos o producción real inferior a la prevista.
Le han vendido bombas de calor como si fueran magia, cuando una bomba de calor mal dimensionada, mal integrada o mal controlada puede convertirse en un problema operativo y económico.
Le han presentado ahorros teóricos sin explicar picos, simultaneidad, ACS, spa, mantenimiento, frío, calor, consumo real, horarios, ocupación o funcionamiento de la instalación existente.
Por eso la desconfianza es razonable. Lo que no es razonable es que esa desconfianza se convierta en parálisis. Porque mientras el hotel “lo estudia”, la factura sigue llegando.
La frase que cuesta dinero: “lo estamos estudiando”
En proyectos energéticos hoteleros, muchas respuestas suenan prudentes, pero a veces esconden bloqueo.
| Lo que se dice | Lo que muchas veces ocurre |
| “Lo estamos estudiando” | Nadie quiere asumir la decisión |
| “Lo vemos internamente” | El proyecto se pierde en comité |
| “Esperamos una subvención” | La ayuda se usa como excusa para no decidir |
| “Nos interesa mucho” | No hay un sponsor real dentro |
| “Llamadnos más adelante” | No hay urgencia percibida |
| “Ahora sí queremos” | Se ha descubierto tarde que la oportunidad era real |
La prudencia es buena. La parálisis no. Un hotel no necesita creerse una promesa comercial. Necesita pedir datos, comparar escenarios y decidir con números.
Dos hoteles reales. Dos decisiones distintas. Una misma conclusión.
ACSZero cuenta con dos referencias hoteleras muy diferentes. Una es un hotel existente que quería eliminar gas para agua caliente sanitaria. La otra es un gran complejo hotelero donde la eficiencia se diseñó desde la arquitectura completa del edificio.
| Hotel | Tipo de actuación | Resultado principal |
| Holiday Inn Express Leganés | Retrofit ACS en hotel existente | Gas ACS eliminado, CAE de ~45.000 € y ahorro desde el primer mes |
| Hotel Cádiz Bahía | Arquitectura energética integral | Reducción estimada cercana al 50% del coste energético frente a gas + enfriadoras |
No son el mismo tipo de hotel. Y precisamente por eso el mensaje es más fuerte.
En hoteles pequeños, medianos o grandes, el problema es el mismo: producir calor y frío con sistemas tradicionales cada vez cuesta más.
Caso 1: Holiday Inn Express Leganés

Antes: gas para producir agua caliente
Holiday Inn Express Leganés producía agua caliente sanitaria con gas.
El gasto anual de gas para ACS era:
| Concepto | Importe |
| Gasto medio mensual en gas ACS | 2.176 €/mes |
| Coste anual gas ACS | 26.116 €/año |
Después se instaló ACSZero. El consumo de gas para ACS pasó a 0 kWh. Durante una primera fase, el hotel mantuvo el punto de suministro de gas y siguió pagando cargos fijos. Más adelante, al comprobar que ya no tenía sentido pagar por un suministro que no aportaba valor operativo para ACS, el hotel dio de baja el gas.
La lectura es clara: Si no consumes gas, no tiene sentido seguir pagando por tener gas.
Holiday Inn: una cosa es la rentabilidad real y otra cómo se financia
Este caso conviene explicarlo bien. Hay dos cosas distintas:
- la rentabilidad real de la instalación;
- la forma en que el hotel decidió financiarla.
No son lo mismo.
1. Rentabilidad real de la instalación
La instalación ACSZero tenía un coste de equipo de 75.000 €. El proyecto obtuvo aproximadamente 45.000 € en CAEs.
Cada empresa puede decidir qué hace con esos CAEs: usarlos como caja, reducir deuda, compensar cuotas, reducir amortización o reforzar tesorería.
Si se considera el CAE como reducción económica equivalente de la inversión, el cálculo es muy sencillo:
| Concepto | Importe |
| Coste equipo ACSZero | 75.000 € |
| CAE obtenido | ~45.000 € |
| Inversión neta equivalente | ~30.000 € |
| Ahorro anual estructural estimado | ~25.000 €/año |
| Payback simple equivalente | Poco más de 1 año |
Dicho de forma sencilla: Si la inversión neta queda cerca de 30.000 € y el ahorro anual ronda 25.000 €, el retorno es de poco más de un año. Eso es una rentabilidad muy alta para una instalación hotelera.
2. Modelo financiero elegido por el hotel
Después está la decisión financiera. La dirección del hotel prefirió no hacer desembolso inicial y financiar la instalación mediante renting. Eso no cambia la eficiencia de la instalación. Solo cambia cómo se paga.
| Concepto | Resultado |
| Inversión inicial del hotel | 0 € |
| Cuota renting mensual | 985,61 €/mes |
| Gasto anterior en gas ACS | 2.176 €/mes |
| Gas consumido para ACS tras ACSZero | 0 kWh |
| Ahorro durante renting | Desde el primer mes |
Es decir: Incluso financiando la instalación con renting, el hotel redujo su gasto mensual.
La instalación tenía un payback real muy corto. El renting fue la forma elegida para no adelantar capital. Una cosa no contradice la otra.
Caso 2: Hotel Cádiz Bahía

Holiday Inn demuestra el impacto en ACS. Hotel Cádiz Bahía demuestra algo más amplio: qué ocurre cuando un hotel complejo se diseña como una arquitectura energética completa. Aquí no hablamos solo de duchas.
Hablamos de:
- habitaciones;
- apartamentos;
- spa;
- piscinas;
- restaurantes;
- zonas comunes;
- locales;
- aire acondicionado;
- calefacción;
- ACS;
- ventilación;
- bombas;
- control de ocupación;
- hidrotermia;
- producción simultánea de frío y calor.
Este es el tipo de hotel donde una instalación tradicional puede convertirse en una máquina de quemar dinero: gas para calor, enfriadoras para frío, sistemas separados, pérdidas, mantenimiento, inspecciones y mucho consumo eléctrico.
El dato que hay que entender de Cádiz Bahía
En Cádiz Bahía, el consumo eléctrico analizado es el consumo completo del hotel. No es solo la sala técnica. Incluye:
- iluminación;
- ascensores;
- televisores;
- habitaciones;
- zonas comunes;
- servicios;
- locales;
- bombas;
- ventilación;
- climatización;
- ACS;
- spa;
- piscinas.
Aun así, la comparación frente a un hotel convencional equivalente sigue siendo muy favorable. Porque un hotel tradicional equivalente no tendría solo electricidad general. Tendría:
- electricidad general del edificio;
- electricidad de enfriadoras para aire acondicionado;
- gas, GLP o gasóleo para ACS, calefacción, spa y piscinas;
- mantenimiento e inspecciones de combustión;
- mayor complejidad operativa.
Cádiz Bahía: ahorro y payback
En el escenario base estimado, la comparación queda así:
| Concepto | Resultado |
| Coste energético real eficiente | ~352.000 €/año |
| Coste convencional estimado | ~702.000 €/año |
| Ahorro energético anual estimado | ~350.000 €/año |
| Reducción estimada de coste energético | ~50% |
| Reducción estimada de energía final | ~65% |
Si además se considera el OPEX técnico evitado —mantenimiento, inspecciones, combustión, paradas, revisiones, horas internas y complejidad operativa— el ahorro total anual estimado se aproxima a:
| Concepto | Resultado |
| Ahorro energético anual | ~350.000 €/año |
| OPEX técnico evitado estimado | ~30.000 €/año |
| Ahorro total anual estimado | ~380.000 €/año |
Y ahora viene el dato que entiende cualquier dirección:
| Concepto | Importe |
| Inversión total | 1.422.951,83 € |
| Ayuda recibida | 819.000 € |
| Inversión neta | 603.951,83 € |
| Ahorro total anual estimado | ~380.000 €/año |
| Payback neto estimado | ~18–19 meses |
Un hotel inmenso. Una instalación compleja. Un retorno neto inferior a dos años. Eso no es una inversión “verde” con retorno lejano. Eso es una decisión de cuenta de resultados.
El coste de esperar
Aquí está el punto que muchas empresas no calculan. Cuando una dirección retrasa una decisión energética rentable, no está siendo neutral. Está eligiendo seguir pagando de más.
Si una actuación puede ahorrar 100.000 €, 200.000 €, 350.000 € o 380.000 € al año, cada mes de retraso tiene coste.
En un caso como Cádiz Bahía, esperar puede significar dejar de capturar decenas de miles de euros al mes.
| Ahorro anual potencial | Coste aproximado de esperar un mes |
| 120.000 €/año | 10.000 €/mes |
| 240.000 €/año | 20.000 €/mes |
| 360.000 €/año | 30.000 €/mes |
| 480.000 €/año | 40.000 €/mes |
La indecisión también tiene factura. Y muchas veces es más cara que la inversión.
Riesgo regulatorio: la ley también empuja en esa dirección
Hay otro factor que un director de hotel no debería ignorar: el marco regulatorio. La renovación energética no es solo una recomendación técnica. Es la dirección hacia la que se está moviendo Europa.
Durante los próximos años, los edificios estarán sometidos a más presión para reducir consumo, mejorar eficiencia, electrificar usos térmicos y reducir emisiones asociadas a combustibles fósiles.
Esto afecta directamente a hoteles que siguen dependiendo de gas, GLP o gasóleo para ACS, calefacción, spa o piscinas. No significa que todas las calderas existentes tengan que desaparecer mañana. Pero sí significa que invertir hoy en una arquitectura basada en combustibles fósiles tiene más riesgo que hace diez años.
El riesgo es triple:
| Riesgo | Qué significa para el hotel |
| Coste del carbono | El gas, GLP y gasóleo tenderán a incorporar más presión económica asociada a emisiones |
| Normativa de edificios | Europa avanza hacia edificios de menor consumo y menores emisiones |
| Activo térmico obsoleto | Una caldera nueva puede quedar desalineada con la dirección regulatoria antes de agotar su vida útil |
La pregunta no es si la regulación va a cambiar. La pregunta es cuánto costará adaptarse tarde. Un hotel que retrasa la renovación puede encontrarse con tres problemas a la vez:
- sigue pagando más energía cada mes;
- pierde ayudas, CAEs o ventanas de financiación;
- mantiene una instalación cada vez menos alineada con la regulación futura.
Por eso el cambio no debe leerse solo como eficiencia energética. Debe leerse como protección del activo.
La ley no va a premiar eternamente a quien siga quemando combustible para producir calor de baja y media temperatura cuando existen alternativas más eficientes. Y cuando la regulación aprieta, decidir tarde suele salir más caro.
Gas, GLP y gasóleo: el coste oculto de la seguridad
Hay otro coste que casi nunca aparece en la primera tabla. El gas canalizado, los depósitos de GLP y las calderas de gasóleo requieren medidas específicas de seguridad. Eso no significa que sean instalaciones inseguras.
De hecho, los incidentes graves son poco frecuentes precisamente porque existen normas, revisiones, mantenimiento, ventilación, detección y protocolos. Pero todo eso cuesta dinero.
En grandes complejos hoteleros, donde los consumos son elevados, esa capa de seguridad es más exigente:
- revisiones;
- inspecciones;
- mantenimiento de quemadores;
- ventilación;
- detección de fugas;
- sistemas de corte;
- chimeneas;
- depósitos;
- documentación;
- protocolos de emergencia;
- tiempo del personal;
- coordinación con empresas mantenedoras;
- posible impacto en evaluación aseguradora.
Nadie quiere que un hotel tenga un problema con combustibles inflamables. Y precisamente por eso se invierte en seguridad. Pero esa seguridad no es gratis. Eliminar o reducir combustión no solo reduce energía. También reduce complejidad y exposición operativa.
Cómo filtrar una propuesta energética sin tragarse humo
La solución no es creer a cualquier proveedor. La solución es exigir mejores preguntas. Antes de aceptar una propuesta energética, un hotel debería pedir:
- Facturas reales usadas como base de cálculo.
- Separación entre gasto eléctrico total y gasto térmico estimado.
- Cálculo de calor útil, no solo kWh de combustible.
- Escenario convencional comparable.
- Hipótesis claras de COP, rendimiento de caldera y EER de enfriadoras.
- Impacto de ACS, calefacción, spa, piscinas y climatización.
- OPEX técnico: mantenimiento, inspecciones, seguridad y horas internas.
- Tratamiento separado de CAEs y ayudas.
- Payback bruto, payback neto y coste mensual de retrasar la decisión.
- Referencias reales verificables.
Una propuesta seria aguanta esas diez preguntas. Una propuesta de humo no.
El error de seguir pensando como antes
Durante años, muchos hoteles han decidido así:
- “Mi caldera aún funciona.”
- “Ya veremos el año que viene.”
- “Ahora no es buen momento.”
- “Esperemos a que haya más ayudas.”
- “Primero acabamos otros proyectos.”
Pero la instalación actual no espera. Cada mes consume. Cada mes factura. Cada mes exige mantenimiento. Cada mes pierde eficiencia frente a alternativas mejores.
Y cada mes se aleja más de un marco energético donde gas, GLP y gasóleo estarán sometidos a más presión económica y regulatoria.
Lo que debería mirar un director de hotel
No hace falta empezar por una auditoría interminable. Hay cinco preguntas sencillas:
- ¿Cuánto gasto al año en gas, GLP o gasóleo?
- ¿Cuánto gasto en electricidad asociada a climatización?
- ¿Cuánto me cuestan mantenimiento, inspecciones y seguridad?
- ¿Qué ayudas o CAEs puede generar el proyecto?
- ¿Cuánto dinero pierdo cada mes si no hago nada?
Si esas cinco respuestas apuntan a un retorno corto, retrasar la decisión deja de ser prudencia. Empieza a ser coste.
Resumen para dirección
| Caso | Resultado fácil |
| Holiday Inn Express Leganés | Gas ACS eliminado, CAE ~45.000 €, payback real poco superior a 1 año si se aplica el CAE contra inversión |
| Holiday Inn con renting | 0 € de entrada y ahorro desde el primer mes |
| Hotel Cádiz Bahía | Ahorro energético estimado ~350.000 €/año |
| Cádiz Bahía con OPEX evitado | Ahorro total estimado ~380.000 €/año |
| Payback neto Cádiz Bahía | ~18–19 meses |
| Coste de esperar | En grandes hoteles, decenas de miles de euros al mes |
| Riesgo regulatorio | La normativa avanza hacia menos combustibles fósiles y más eficiencia en edificios |
Conclusión: si el ahorro es claro, esperar también cuesta dinero
La eficiencia energética hotelera no va de cambiar una máquina por otra. Va de dejar de pagar de más.
Holiday Inn Express Leganés demuestra que un hotel existente puede eliminar gas para ACS, reducir su gasto desde el primer mes y obtener un retorno muy corto cuando se incorporan los CAEs.
Hotel Cádiz Bahía demuestra que un gran complejo hotelero puede reducir de forma muy relevante su coste energético total cuando frío, calor, ACS, spa, piscinas, hidrotermia y control se diseñan como una única arquitectura energética.
El mensaje para dirección es sencillo: Si una actuación reduce el coste energético, mejora el perfil operativo y tiene un payback corto, retrasarla no protege la cuenta de resultados. La deteriora.
En hoteles, no decidir también es decidir. Y casi siempre significa seguir pagando de más.